La Nines con la Panterita rajando mientras a mí me se ponía la piel de gallina con tanta movida. Y es que no te puedes fiar de un bicho rosa con una cola de dos metros.

 

 

 

Yo creo que la cajera quería algo con el mendas, no paraba de mover los brazos de un lado para otro. Creo que me hacía gestos a mí, además hablaba muy raro… me mola.

 

 

 

En esta foto salgo de puta madre, aquí estoy con la Nines rajando mientras la panterita se prepara su historia. La Nines es una tía muy chunga pero de vez en cuando tiene sus cosillas.

 

 

Desde que era un Pitillo mi mamá me decía que tenía un perfil de la leche, que podía ser  lo que yo quisiera. Ahora que he crecido a parte de mi perfil tengo una pala para partirle la cara al que se ria de mi jeta.

 

UN SALUDETE A TODOS DE VUESTRO VECINO PEPOTE.